miércoles 3 de octubre de 2007

Niños

El niño es totalitarista; el padre un fascista.

Usted a veces camina por la calle y siente ganas de castigar a aquellos que no cumplen con las reglas. Eso, si bien es una obsesión, es la obsesión por el orden. Nada más fascista que eso, porque el fascismo es totalitarismo; el centro absoluto, el funcionamiento perfecto de acuerdo a reglas que borran toda diferencia. Se podría decir en terminos simples: la libertad desaparece.

El totalitarismo es el poder.

El fascismo es la ideología.